la endometriosis

Diagnosticar la endometriosis

Todo diagnóstico de la endometriosis pasa por un exhaustivo examen físico, basado en una técnica de palpación consistente en explorar útero y ovarios con una mano en la tripa y otra en la vagina, de manera que cualquier masa localizada en un ovario, rugosidad en ligamentos uterinos o adherencias pueden detectarse fácilmente por un especialista experimentado. No obstante, para precisar el diagnóstico son necesarias algunas pruebas complementarias como:

  • Ecografía, que permite visualizar quistes en ovarios.
  • Resonancia magnética nuclear, para casos de endometriosis profunda o con implicación rectal.
  • Laparoscopia: prueba que habitualmente resulta definitiva, que permite acceder visualmente por dos orificios al interior del abdomen y tomar muestras de tejido. Esta técnica puede cubrir simultáneamente dos objetivos, el descrito y la extirpación de las lesiones.
Dependiendo de las lesiones comprobadas y su extensión, la endometriosis admite una clasificación en cuatro estadios numerados de I a IV en orden creciente de gravedad.

Si bien está catalogada como enfermedad benigna, revela una tasa de recaídas del 5-20 %, y debemos estar atentos a posibles complicaciones que agravarían el pronóstico, como rotura del endometrioma, infección o transformación tumoral, algo esto último que ocurre en el 0,7% de los casos y a partir de los 40 años.